
El prólogo de la 5ª edición del Dakar Classic ha discurrido por 59 km de especial divididos en 2 etapas de regularidad. Sin embargo, entre bastidores, la competición ya había comenzado ayer por la tarde con un as en la manga que dejo patente el espíritu de competición que impregnará las próximas dos semanas. Tras el nostálgico descubrimiento de las primeras ediciones y el perfeccionamiento de los vehículos en las dos últimas, ¡2025 será el año de la estrategia de carrera!
Anoche, los organizadores registraron un cambio de categoría de última hora para dos tripulaciones: la número 700 y la 701, ni más ni menos que los vigentes campeón y subcampeón. Al pasar de H2 a H1 en el último momento, Carlos Santaolalla y Lorenzo Traglio pillaron desprevenidos a sus rivales, el Porsche 959 número 702 de la pareja Morera-Ruba y el número 703 de Dirk Van Rompuy.
Al permanecer en H2, con una velocidad media superior, los españoles y los neerlandeses tomaron la salida delante de los estrategas que esperan poder aprovechar las diferentes condiciones de carrera y sobre todo evitar que aquellos que les preceden se enteren de sus resultados durante el día. El reglamento del Dakar Classic permite a los competidores cambiar de categoría hasta la noche del prólogo. Mañana, los cuatro ases habrán puesto sus cartas sobre la mesa y veremos si Juan Morera, el ganador de 2023, apuesta por quedarse en H2 o si se alinea con sus rivales bajando a H1.
¡Se ha desenterrado el hacha de guerra!





