Como su nombre indica, el Empty Quarter no se caracteriza por las atracciones turísticas arquitectónicas o culturales tradicionales. Sin embargo, para los entusiastas del rally raid, contiene verdaderos tesoros en proporciones que dan vértigo: dunas por millones o por miles de millones, imposible contarlas cuando uno se encuentra embriagado por tanta arena. Los competidores se han mostrado incluso dispuestos a salir de sus sacos de dormir en plena noche para recorrer 360 kilómetros de enlace y zambullirse en este océano durante una especial de 316 km decisiva para el resto de la estancia en el Empty Quarter.


Audio de Rafa Benavente


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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